miércoles, 14 de abril de 2021

Dialogos con la sombra



Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright

 

Diálogos con la sombra

 

Alcides, entrando a los jardines del palacio terrenal.

Poniacenia  desde lejos pregunta.

¿Vienes  o vas? 

¿Eres portador de buenas noticias?

 ¿O qué  traes en tus manos que veo plumas como aves?

Alcides

Solo sé que he venido desde el otro lado de la luna,  donde el tiempo se hace incólume o se eterniza en la punta de los  dedos.

 

Poniacenia

¡Oh por Dios!    Veo que solo eres u n soñador de mundos.

 

Alcides

Es el parir… 

Son como  constelaciones de fuego o un mar de tristeza, que pareciera ser,  desconcierta.

 

Poniacenia

  Y una laguna húmeda y humectada   germen de vida;  serpentea dentro,  voraz como boca sedienta  y es cuando el abecedario y los túneles de mí ser, son penetrados por el aire, dando  comienzo a la vida. 

 

 Alcides

 ¡Oh desdicha de las desdichas!

 ¿Qué tiempos son estos que nos ha tocado vivir?  

 

Poniacenia

Vivimos   un eterno  tiempo; sin talamos, sin sol, sin luna y sin estrellas.

En una incertidumbre,  que cada día pareciera ser,  se vuelve congoja.

 

Alcides  

Es cierto pareciera ser que declina el labio,   como declina la tarde. 

 

 Poniacenia

Tal parece  que cae la boca como cae la noche.

Si. Cae el telón y a veces entramos como en un marasmo; como en incógnitas encrucijadas,   que nos detienen  sin detenernos.

 

Alcides

Un rio, un rio corre en nuestra cotidianidad   y no lo vemos, pero si lo  sentimos.

Poniacenia

La noche que  estamos viviendo me trae   del pelo y el pelo me trae   de entre la noche.

Alcides

Y hasta   parece  que hay  un desfile de funestas miradas… Sí.  

 

Poniacenia

Nuestro tiempo es como el lomo de un caballo

 por fuerzas endógenas y exógenas agitado.

 De movimientos trémulos y hasta  pendencieros.


Alcides

 Labrado quizá,  en el taller del mejor  o peor orfebre.  

 También como  madera  fina y delicada.

 

Poniacenia

Del mejor orfebre,  Alcides, dado que es templanza para el espíritu.


Alcides

 

Nuestro   tiempo es como un viento  fuerte

que va esparciendo llamas incendiarias.

Poniacenia

 Es como una vía láctea a punto de dispersarse,  expandiéndose, y  a punto de desintegrarse.


Alcides

 Cómo un  planeta,   cuyo aire se está cociendo a fuego medio

 por   dentro,  por fuera,   en el espacio, apurado por fuerzas móviles.


Poniacenia

Sí, cuyo vacío es inexorable,  en frente a un planeta gigante.

Es el mismo vacío que genera en nuestros huesos ansiedad y dudas. 

Alcides 

También yo he sentido el filo puntiagudo de un puñal, 

  la daga de una cruenta realidad atravesarme la garganta.

Poniacenia

Yo por mi parte, he sentido que  en un candor de almas,  se regocija el cielo…

Alcides

Se regocija el cielo,  pero hay temor en nuestro  mundo.

Yo por mi parte he visto  soles y lunas desplomarse entre mis manos, vestigios de submundos  interiores que parecieran ser,   se deslizan  de entre los dedos.

Poniacenia

¿Qué mundos extraños y desconocidos son esos,  de los que hablas y de  una belleza tan aterradora como sublime?

¿Tal Vez   son parte de un organismo vivo?

Alcides

 Quizá… No lo  sé.

Frágil armadura, que por ser tan frágil,  lleva en si la   ternura,

     arropan   no obstante en sí, al ser. 

Fundan   en su fragilidad el mundo,  toda creación y toda cosa.

 

Poniacenia

Y en parajes arcaicos,   donde subyaces  como en un ensueño,

esperas  que una mano pródiga,  pinte tu cuerpo desnudo

 y lo bañe con flores de azahares.

 

Alcides

¡Oh!  Y tu  alma en vuelo  padece y  anhelas que sean  purificados  tus recintos,  para que puedas brotar como flor de loto.

Poniacenia

 

Las flores  vivas se marchitan,  mientras  mis pensamientos están en el aire,  desgastada ante el intento suicida  de mi memoria.

 

Alcides

Delirante y con los ojos desorbitados cual loco en frenesí,

también como con asombro; así mirando, casi  con las órbitas salidas,  mirando,  siempre mirando,  absorto , casi con frenesí.  Te veo.

Veo tu mano aferrada a la chambrana, con fuerza,  con vigor,  segura de ti misma; sin temor al vértigo, sin temor a la caída,  sin envidia de nada, sin temor  del vacío.

 

Poniacenia

Si. Es  porque allí veo  el estanque azul, el

lago secreto.

El estanque de los peces dorados.

La levedad de las plumas.

 

Alcides

El vino de tu boca, 

cabellos como terciopelo

tu rosa trae espinas,  rompiendo la noche  me hace desvariar.

 

 Poniacenia

 

Deshojando margaritas,  

como flor de los mares

aquietada  unas veces,

  sosegada  otras,

 intempestiva, o  melancólica,

apartada en la sagrada morada de los dioses. 

 

Alcides

Siempre persiguiendo mariposas,

siempre  en la cumbre de la noche.

 

Poniacenia

 

Noctámbula, casi perdida

en la soledad infinita,  en el aislamiento total.

Sola en un cuarto, sola y allí  fue,  en donde descubrí que realmente

las cosas son terribles en  la vida.  

Noctambula, sí.

 

Alcides

En cambio yo  podría dar a mi alma  el vuelo que quiere; ni la muerte, ni nada,  me hará desistir,  tengo alas muy blancas, que  ni la guerra,  ni la peste, ni la humillación, ni el desdén me harán desistir.

 

Poniacenia

 

A veces; hay ciertas cosas que  no valen  la pena. 

 Los hombres mueren, las naciones viven, los poderosos  se atrincheran. Se ocultan. 

Las naciones se van unas contra otras, los pueblos mueren.

  No mueras tú.

No pierdas  el origen de ti  mismo.

 

  Alcides

No me perderá el agujero de tu boca,

 no me tragara  el  abismo de tus ojos.

 

 Poniacenia

 

  Ni la sombra solar,  que de tu presencia surge, 

no opacaran mis ojos,  tu supuesta  luz.  

Esa que irradias, no apagaras mi sonrisa

Ahora no. No   durante la Pandemia.

 

Alcides

 La pandemia  no nos opacara

Ni quitará el brillo de los ojos.

 No abra bruma en ellos.

 

Poniacenia

¡Date prisa!    ¡Ven!

A coro:  Poniacenia  y Alcides

 

  ¡No mueras tú!

  ¡Date prisa  Ven! 

 

Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright



lunes, 21 de septiembre de 2020

Pensamientos de una principiante




 

                                          Pensamientos de una principiante


En la praxis la filosofía es  la idea práctica  del pensamiento  mismo, pero solo tiene su máxima realización  dentro de la realidad circundante; que puede ser determinada por   la individualidad, la sociedad y la historia misma.

El pensamiento es, en la conciencia  del hombre, la praxis misma; pero solo en la medida  que esa praxis  del pensamiento  es  conciencia  del   hombre en sí, es que esta se generaliza hacia una causa común,  la especie humana como tal y el pensamiento como camino del espíritu hacia el encuentro con sigo mismo, en el entendimiento de una humanidad más enraizada en un quehacer que fundamente la posibilidad  de una sociedad más ecuánime, más dada  a estar en el servicio  de todos ,  trabajando por el bien común , sin  dejar de lado al individuo como base de lo que es una persona , un ser humano y como  la base de una sociedad justa para todos. 

Podríamos también mirar el  pensamiento,  como ascenso para hallar un camino de convivencia entre todos , para buscar soluciones  al conflicto, al abismo clasista, que separa a los unos de los otros , que destroza  vidas   y aniquila seres.

El pensamiento  como base racional para hallar una respuesta al quehacer  social  y fundamentarlo mediante la realización de tareas que  unan, no que separen, respetando  las diferencias;  pero siempre tratando de fundar un mundo mejor, para todos. Para ello,  es necesario comenzar desde los primeros fundamentos del origen mismo de la educación.

 Beatriz Elena Morales Estrada ©

 

lunes, 26 de agosto de 2019

Moneditas para los que les gusta la filosofía. Y HABLANDO DE FILOSOFÍA





Moneditas para los que les gusta la  filosofía. 
                                       Y HABLANDO DE FILOSOFÍA
Ese detener el fluir de tiempo,  es una cosa; en la  que persiste  el pensamiento enviándolo    hacia la filosofía , pues la filosofía encierra dentro suyo  el pasado, el presente,  como el futuro mismo,  ya que reúne en sí, el éxtasis  de lo que es  y lo  que es, es el ser creándose a sí mismo. La filosofía es también aquello que es manifiesto,  pero que parte de aquello,  que no se manifiesta; es decir del ser mismo,  porque tiene que negarse a sí mismo para poder manifestarse o afirmarse como lo que es. Al afirmarse como lo que es; la filosofía está  demostrando también su cárater de coherencia; en cuanto esta  también obedece a un orden y ese orden también posee carácter   de organización; esto quiere decir que es poseedora de un cierto dinamismo y por supuesto que  tiene una cantidad de implicaciones, que no vamos a tocar aquí. Sin embargo,  diremos que el verdadero filósofo,  no solo es el que crea; sino  el que va más allá,  de sus antecesores  o que los lleva incluso  más lejos, de  lo que podríamos decir de un tiempo determinado y para un determinado tiempo; pero a su ves ese tiempo determinado tiene un límite. Y cuando esto sucede es precisamente cuando la filosofía tiene que retornar hacia su centro para  negarse a sí misma como tal y volver a empezar…Pero al volver a comenzar y así es ese empezar de nuevo, se da es esa afirmación es en el  devenir del tiempo mismo que la lleva a replantearse… Llegados a este punto,  nos damos cuenta que esto es algo,  que tiene que ver es,  con la realidad, con la vida  misma, precisamente allí; en donde habitan los hombres, las mueres; la humanidad, la sociedad  en la nos desarrollamos y que por supuesto tiene ciertos   derechos y deberes  y uno de ellos tan cotidianamente pasado por el papallo, para decirlo  de una manera prosaica, es el respeto por el otro,  por los otros, por los demás. Existen ciertas éticas   y también una cierta moral que debe  ser mirada es en torno a ese respeto por los demás; es recordar,  que en lo cotidiano compartimos en comunidad con los  otros; aunque no compartamos las mismas cosas   etcétera… Claro la filosofía,  entra a hacer referencia a los objetos y las cosas y   por supuesto,  examina  los objetos externos y  los integra a sí misma, enriqueciéndolos y transformándolos a su vez.; la filosofía presenta también un carácter inacabado; en cuanto ella es esencia pura, consciencia pura, conocimiento puro, en cuanto ella se vuelve hacia su centro; hacia sí misma.
.Empero los sistemas filosóficos, las sociedades y sus costumbres caducan de tiempo en tiempo; pero la filosofía,  por ser precisamente aquello que persigue al conocimiento de las cosas y sus fundamentos, es en sí misma aquello que es “increado”    en cuanto tiene que ver es con la creación misma y la cuestión es  que se da la potencialización   de esta, en el pensar  del ser, que se manifiesta también atraves;  por medio del  logos.  Del Logos del pensar en el ser.
Lo que habla atraves del logos,  es precisamente el pensar del ser, el ser mismo y que se manifiesta por medio del lenguaje.  Cuya  esencia es el lenguaje mismo.
                      Beatriz  Elena Morales Estrada©Copyright.
Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright       



martes, 15 de enero de 2019

VAMOS HAY QUE SUPERAR A LA BESTIA







                                         VAMOS HAY QUE SUPERAR A LA BESTIA

Vamos, supera a la bestia que eres.
Doblégala bajo tus pies y entonces, entonces quizá comprendas, que es la verdadera humanidad; y cuál su verdadero sentido.
También sabrás, que superarla no es fácil; no, para nada, porque todo es una lucha, en donde nada es incontinuo.
En el laberinto de medusa, en los secretos túneles que te llevan a deambular de un lado a otro , se arrastra, entre efluvios de candentes lavas, rabiosa;
ve a buscarla como la heroína o el héroe que eres ; cázala, y sométela a tu voluntad.
Pero entiende que tú voluntad, no es la tuya, alguien más, está sobre de ti, no para dominarte; sino para levantarte del suelo, en el cual te encuentras tirado…
Lo que hace, que la humanidad, sea realmente humanidad; es decir, lo que nos humaniza esta es, en mi mismo ser, nuestro ser, el ser y es el , quien a su vez , deberá convocarnos, reunirnos, en torno a algo, que sea flama y se haga hoguera, sin quemarnos, para que estemos ahí , a la búsqueda de un ser nuevo, en torno a una atmósfera cálida, de algo, que nos una y quizá, el amor , la solidaridad y la lucha por la paz y la justicia; se aproximen a nosotros , se desprendan de nosotros y podamos al fin, comprender de que se trata todo esto ; humanidad , la humanidad entera comprenda en verdad, las palabras y se dé a la búsqueda de una paz ; se trata de una paz, que traiga consigo, justicia para todos y no para unos cuantos ; se trata de aplicar la palabra solidaridad y de darnos los unos a los otros para entender cuál es la verdadera solidaridad; la del alma y la de la fe, que en suma son una misma.
La de la fe en la humanidad; en nosotros mismos; pero también en el ser…
Y cuando se trata de la de fe, hacia algo, que se considera superior ; decimos entonces , que la fe; no solo es creer sin ver, es ver y comprender, reconocemos también que se trata es del conocimiento de la verdad ; la de la fe como una manera de conocer y de ver la realidad del acontecer; y ella es algo, que se desprende del alma misma, para lo cual, se trata, de una realidad que se capta, solo por ese medio, sin perder de vista lo que le mundo de los sentidos nos presenta como real ….
Ejemplo; en el mundo de los sentidos tiene peso, lo que ves y palpas; no lo otro; lo que no tocas ; pero que se sabe que está ahí; no porque no lo veas, no quiere decir, que no es real; ahora bien, es fácil quedar atrapado no solo en el mundo de los sentidos ; sino también en el mundo de las formas, que entre otras cosas son maneras predeterminadas, de sujetarnos a conceptos o ideas ; que nos alejan de lo real verdadero y de lo cual se desprenden, todas las otras cosas; o mejor esas irrealidades o realidades, o como tú, apreciado lector las quiera llamar…
El caso es que, hemos sido llamados a pensar y a
re-pensar sobre los uno y lo otro.
Dos caminos, nos llevan a conocer la realidad única; pero tarde que temprano, si te lo propones podrás ver ambos lados de ese camino…
y resulta que, a veces sin proponérselo , alguien te hará ver lo que aún no ves.
Y quien tiene fe, ya no duda, porque sabe y conoce.
La fe; no solo es creer sin ver, es también conocimiento de la verdad
Y quien tiene fe, ya no duda, porque sabe y conoce.…
Nadie es tan diferente, que no se parezca a los demás. Ni tan parecido que sea igual a los otros;
Pero como humanidad, tenemos mucho en común.

Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright

INSPIRACIÓN EL VIAJE Y LA OBRA






                                                          
                                                         INSPIRACIÓN

                                                   EL VIAJE   Y   LA OBRA

Ella regresó del viaje,  por la  nocturna cuesta del sendero marcado.  Ascendió por la colina y diviso  los valles y  las planicies y a lo lejos,  las ciudades  resplandecientes…
No obstante observó,    que los primeros rayos del  amanecer,  se acercaban;  contrastando  así y  de algún modo,  el verdor de esa tierra,  con el azul,  entrelazado en  tonalidades  rojizo y naranja  de esas horas.
Ella, que siempre se había arropado  con la noche y  vestido con lluvias que  humedecían su lecho; por cierto estaba cubierto de hojas blancas, verdes y rojas, se quedó yaciente por el cansancio y así, la encontró  el sol destructor del medio día, que atravesó sus párpados, dando escandalosamente en su rostro y partiendo sus labios, que quedaron resecos por la exposición a tan bravo fuego y de su garganta reseca,  surgió un grito de sangre y de muerte  ¿O quizá ese grito significaba otra cosa?  Pero aun,  no era posible que eso,  significara vida,  a pesar de eso, de todo; todo era oscuro, muerte,  casi eterna; ya que ella, no se libraba aun,  y en  esa dura batalla  contra la sombra, sombra que  abría  sus fauces para tragársela, Estefanía, supo, que en cualquier monto sobrevendría la dicha; pero hasta este momento, hasta ese entonces, continuaría  oculta en  la  rocosa pared, entrelazada por así decirlo, con la parturienta oscura y ya no habría lugar,  para que una cosa se confundiera con la  otra; ahora ya sabía,  que las dos,  no tendían,  hacía  un mismo fin,  un mismo objetivo; pero ella debía  de ser objetiva,  en ese momento y resguardarse  contra  la innombrable, para así poder perpetuar la vida, la que deseaba,   ya que es  fuente  magnánima ; algo se  lo gritaba  adentro, y de esa magna y sideral quería beber, hasta embriagarse, pero de felicidad, de  alegría, hizo un esfuerzo sobre humano  y se inclinó, quedando sentada y luego se hecho hacia un costado , rodando,  buscando la parte cobijada  por los árboles , allí esperaría  su llegada, pero ya no tenía las manos vacías, estaba buscando, tenía un ideal, como punto de apoyo, entre un sueño volátil y casi etéreo  pero sabía que si lograba fundir espíritu y materia, tal y como se aferra el hueso a la carne, y además intentando, dar la pincelada final, esa que diera un matiz  único, dorado, un  color buscado y no buscado , para así terminar ese cuadro,  esa pintura más significativa, ese ideal, más no idealizado , porque no era una fantasía, era la realidad ; esa,  que es imperceptible,  al mundo de los sentidos , la que profanos no reconocerían  como tal, porque se hallan constreñidos a lo que está delante de su ojos…
Sí, ella regresó del viaje y tan solo,  para retomar de nuevo el camino, estaba  ya,  en el punto de encuentro  máximo   y comprendió,  que siempre habrá un comenzar de nuevo, un renovarse, un levantarse  de una muerte,  tras otra muerte  y solo se termina para mirar  otra vez  y desde un ángulo diferente . Boca abajo, oculta; así  la encontraría   de nuevo la parturienta   oscura y entonces, se levantó y grito Eureka; si, la lucha es ardua, hay que seguir andando, no me puedo detener  ¿En dónde estará el tesoro qué el viejo pirata  robo en alta mar y luego escondió? Lo buscaré se dijo ¿Pero hasta cuando, hasta cuándo?    
 Hasta encontrar un punto de apoyo, un punto de apoyo,  entre el tesoro y yo y  y0oooo
Sí,  ese será el punto, que hará, que la pincelada mágica  encuentre ese contraste,  entre la sombra y la luz, entre la noche y el día, entre mi conciencia y yo  ¿y yo?
Y cuando llegó la innombrable ,  con sus fauces de loba,  y sus hienas  fulgurantes  de emanaciones podridas  y   de  fétida saliva;   dispuesta a tragare,   hasta el último  fragmento de la sustancia que emanaba de ella, esta,  estaba  de pie en lo alto, recreándose con  su obra y  justo,  justo en ese momento,  ya había  trazado  la pincelada  mágica.. .
 Y ante el grito de Estefanía,  de ¡Eureka!  No le quedó  más remedio,  que retroceder  disminuida,  por el ese grito, que la  conturbó y la llenó de rabia, pero nada podía  hacer ya…
Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright

EL MAESTRO secuencia 1 y EL MAESTRO Secuencia 2





                                                      EL MAESTRO secuencia 1

Y un día,  un sabio se paseaba, en compañía de sus discípulos,  por los alrededores de una universidad  barrial y elocuente;   de repente, una nube tórnanse grisácea, a lo lejos, la ciudad  se divisaba ¡Maestro! ¡Maestro!  Dijo el impetuoso y más cercano  de entre los discípulos; mire, aquellas otras nubes se han vuelto también oscuras; es cierto dijo el maestro, siempre mirando con dulzura a su discípulo, le pregunta ¿Tú qué opinas Maico de  esas nubes,  que se propagan en el mismo color o sentido? Maestro, que pronto caerá la lluvia y fertilizara a la  tierra o  la destruirá según  la situación.
 Los otros discípulos escuchaban atentamente y entonces el maestro, mirándolo con infinita ternura le dijo; tienes razón hijo mío y deberemos aprender también, que así como las nubes pueden influenciar a otras; aunque estas se derivan de una totalidad  fenoménica o ambiental, relacionada con la temperatura de un lugar específico o de un sentido climático tal; nosotros llevamos  adentro  algo que padecemos  y que en su mayoría  lo transmitimos a los demás, bien sea consciente o inconscientemente y por eso,  es menester , que lo que trasmitamos a los demás y según sea la ocasión,   sea algo, que en lugar de contaminar a los demás, de ensuciar sus  vidas, sea algo que les deje  una enseñanza o simplemente,  los motive a seguir viendo la vida, desde una manera o modo  más positivo, de un modo  más sano.
Otro de los alumnos respondió; fresco maestro que todo va bien. Este lo miro  y le sonrió con el infinito en sus labios y en sus ojos; mientras otro de ellos dijo y si no  nos apresuramos parce maestro, nos va a caer tremendo vendaval. El maestro, aceptó con un movimiento de cabeza, pero antes de ponerse en camino dijo:
 Y recuerda, recuerda Maico y ustedes mis amados  discípulos,  que la fortaleza,  de la fuerza no es la fuerza, no,  es el amor, solo este último da  a la fuerza, resistencia  para seguir caminando, para seguir   transmitiendo lo que es.

Viejo parce maestro;  creo que eso del amor,  está mandado a recoger,  porque no podemos amar a todo el mundo; porque pasa, que en nuestros corazones esta la doble faz; es decir que tanto el día como la noche nos habitan  y con una voz melancólica,  el maestro dice;  tienes razón de nuevo Maico

 Y así, de ese modo,  ellos siguieron su camino, hasta encontrar una fonda, que los albergara del frío y de la lluvia que arreciaban. Solo el maestro susurraba; no del todo Maico; no…




                                                 EL MAESTRO  Secuencia 2

Y cuando estaban en la fonda o sea en la tienda, tomando tinto y al  fragor de las voces, que se hallaban reunidas en el lugar; uno de los discípulos le preguntó ¿Maestro parce es el destino un devenir o es el devenir un destino?
 El maestro parpadeó; lejos de lo que muchos pudieran pensar, no siempre tenía todas  las respuestas; a veces estas,  sólo surgían,  después de un proceso de  masticar y masticar  y masticar…
  Si parce maestro; sabemos que Heráclito, o al menos eso,  es lo que hemos oído decir; que este comparaba al devenir con la flema de una llama, que al observarla fijamente,  suele moverse de un  lado hacia otro.
Es decir,  siempre está poniéndose en movimiento; hay una constante en el todo  y solo se detiene,  cuando se apaga  la flema…
Hay también un estado,  al que podremos llamar la inercia; que es algo así,  como un  golpe,  que te lleva en cámara lenta,  hacia un lugar x o y dentro del mismo movimiento, es  también como que tú,  permanecieras en el tiempo, de tu espacio,  subyugado por un alelamiento tal,  que parece detenerte, pero realmente no es así… 
Y necesitas que alguien,   te saque de allí,  por lo general,  es el mismo andar,  quien te jalona, respondió la parce Mariela, que estaba entre sus discípulos.  
Hijos mío,  el fuego es como el alma y este permanece,  en tanto  está permanece,  avivada  por  el juego, que la lleva ahora aquí , ahora allá,  en constante conflagración,   de manera tal,  que el destino es devenir,  en tanto este,  es movimiento y al ser  movimiento, se convierte en destino y ese destino,  es movido por el alma. ¿El alma?  ¿Y el azar y el destino?  Estos suelen juntarse,  en uno solo, en tanto el azar no  existe, no necesariamente, en cuanto,  algo maravilloso,  puede sucederte, la dicha efímera del  instante, por ejemplo; es algo,  que te saca de tu rutina  o de la inercia, en  la  que estabas, que puedes ser efímera,  si y no, eso depende…
Y lo que quiero decir,  con respecto al alma; es que en ese movimiento de lo que,  en esta instancia llamamos devenir  o el movimiento y  de este,  como el destino; es la manera o el modo en que   ella asume  la situación; si tal y  según cómo afronta  el caos de toda esos movimientos. Arguyó  la parce Mariela.
Y así permanecieron en silencio mientras cesaba la tempestad.  Sus almas entraron en un mutismo cargado de melancolía; la lluvia,  el frío arreciaba…

 @BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA

jueves, 20 de septiembre de 2018

DIA- LOGOS CON LO PERMANENTE



Publicado por Morales Estrada Beatriz Elena · ·
DIA- LOGOS CON LO PERMANENTE
(PRIMERA PARTE)
Y la mansa paloma se recrea en el más dulce jardín de los deleites y afuera el gavilán espera para devorar los frutos; mas el espíritu os da solo una pequeña prueba de su manjar, porque como ya se dijo; el espíritu va y viene y sopla a donde él quiere; más el otro; dijo también, que para comer el pan más delicado y fresco; hay que trabajar. En el mundo del espíritu hay que trabajar; de manera tal, que quien no trabaja no come…
Y supongo que así debería ser en el mundo de lo cotidiano.
EL ROSTRO Y EL RASTRO DE LO QUE  SUPUESTAMENTE NO SE NO SE HALLA
Bajo el influjo de la tarde que se desplaza ante nuestros ojos, que no dieron cuenta de ella y desamparados en nuestra errónea concepción, frustrados casi; porque ellos buscaron y por más que buscaron; no entraron, no encontraron, y no pudieron develar el misterio y así murieron quizá, despedazados en su interior; no se preguntaron talvez; ¿Pero de dónde venía o viene la penumbra? ¿Qué es lo que nos alumbra? Como ya lo habían hecho muchos. Pero claro, eso no necesariamente tiene que ver con el sol que nos calienta y calienta, recalcitrante en su condición de ser sol y solo sol, un fuego candente, condenado a dar vida y destruirla al mismo tiempo…
Y si, ante nuestra impávida mirada, esta implosión y explosión, va rompiéndose, hasta convertirse en aurora, rocío de la mañana, decantándose furtiva, bajo la sombra y contenida en el tiempo eterno, que no se detiene, su rostro se camufla, hasta hacerse invisible y casi invivible y es ahí, cuando el discípulo grita: Maestro, Maestro, Maestro ¿Cómo has hecho tú para caminar sobres las aguas? Y ese rostro, no ese, que se nos pierde en el transcurrir de nuestras vidas, mientras algo adentro se despeña y empeña y vuestra existencia, existe y se hace en su haber existencial;  eso es bonito, ya que el poeta, le canta en su agonía a ese sentimiento que grita o calla, mientras el solemne se pone y la luna se despeina; es ahí, precisamente ahí; cuando el discípulo, con los ojos semi-cerrados comienza poco a poco a entrever de dónde proviene la penumbra que se le escapa a la mortecina y opaca, que encerrada en su cuarto , casi encorvada no dejaba o deja salir y esto nos lleva quizá a tratar de entender, de comprender , lo que el sentido común nos debería dejar ver…
Por ejemplo en estos días, conversando con una señora, le decía; en términos generales; que vaya, que hay personas por ahí, que son inoficiosas y buscan dañar por cualquier tontería, por ejemplo, dado el caso; no; de que usted tenga un cabello bonito y la señora respondió y una que se acompleja tanto, yo no me lo veo bonito, pero gracias por el cumplido ; no obstante por la conversación, basada en lo cotidiano, y no entraré en detalles acerca de esta; ya que este no es el caso ; se hubiera podido entender perfectamente que no era un cumplido; no era algo particular…
Bueno esto da material para otras cosas; quizá algún lector podría pensar que no me supe explicar; pero no existen personas tontas, solo hay un grado de evolución en transición  en cada ser humano,  que viene y va en  encaminado a llevarnos a lo que es… 😮😌
Aquí podríamos gritar ábrete sésamo, ábrete…
No obstante, la entrada de la cueva no se abrirá, si no conocemos el contexto interno en que está sobrevivió al sortilegio de los sentidos a los devenires del destino; algunas personas no verán las uvas sobre la mesa y no querrán comprender aún, que los manjares exquisitos,   son invisibles y aunque veas,  solo lo aparente; allí de seguro, hay algo más que hilachas…
Y como digo, queridísimo lector; esto no es personal, es general y de lo general, podemos avalar la flor que se halla en el azul; entonces entenderemos tal vez, el sentido de la mujer madre privilegiada, en su más honda entraña y bajo el contorno de sus lágrimas tan hondas, de su sufrimiento casi fatal, hasta hacerse demasiado afortunado, en el solo hecho de señalar con sus manos, con su dedo al cielo…
¿Por qué para qué?
Entonces el maestro responde; no puedo hacer nada por ti ahora, ya que mis bienes están encarcelados, han sido confiscados junto con todos mis discípulos…
Entonces uno que es mayor, grita tengo hambre y tengo sed y dice de sí; aún no he comido lo suficiente…
Y se hace necesario que en la selva, la maleza, la hierba mala sea quitada, para que la herrumbre de viejos castillos, no sea prosperada y el palacio cuál brillante armadura y que se haya oculto; aparezca en todo su esplendor, alumbrando al caminante y entonces, otro grita; es otro grito y es alguien que ha dicho; que en el mundo del espíritu, es necesario trabajar para comer pan.
sí; dice el espíritu, aún hay demasiado yerbajo, alrededor, intentado derruir la casa, cuyo principado baja del cielo y está formando, un ejército de estrellas con armaduras de oro; no caerá la casa , no será una torre derrumbada; antes bien las torres y las cabezas que se alzaron, caerán debajo de sus pies.
Y afuera en el atrio y detrás de la puerta, se deshacen en meloseria los malhechores queriendo entrar; ora aquí, ora allá, pero este es el palacio del rey y él no los dejara entrar; antes bien enviará a sus principales a las siete puertas, que están repartidas y hará que salgan de allí, los malhechores, los que se lograron colar y se ocultaron hasta hacerse invisibles; pero el rey siempre supo de ellos y los hará caer y si no limpian su casa; Él enviará, mandara soldados para que la tumben…
Sin embargo entre los malhechores hay uno, al que le son abiertos los ojos y se da cuenta, que hay esclavos y están junto a los que se dicen, se hacen como dueños y señores y llevan puestas coronas y joyas que no les pertenecen.
Y bajo la cueva, la que está debajo de la entrada a donde no entra en forma el sol; algunos discípulos gritan, suplicando que los bienes del maestro sean liberados y que los ayuden, ya que algunos quieren robarles su tesoro; es decir, lo que le pertenece al maestro; entonces es necesario ahondar más en el asunto y allá en el cielo; una flor se perfila como a punto de morir; pero la flor no puede morir, no muere y entonces la madre con sus ojos en llanto, como agua que discurre, corre y a su vez permanece, con sus ojos profundos de amor llenos y anegados de mar, levanta una de sus manos y señala con sus dedos, muestra está mostrando, abriendo un camino; allá, allá en el infinito, cercano y posible y el nombre del maestro aparece palpable ; Cristo Jesús; Jesús de nazareno, Jesús el cristo y los discípulos siguen gritando y gritando penurias, como almas en pena; es necesario abrir la puerta, para que los discípulos sean liberados y sus lamentaciones se escuchan por doquier ¿Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¿Cuándo podremos salir y el maestro? Dice; yo no puedo hacer nada por ustedes en este momento…
Y las multitudes acuden presurosas, al atrio de una de las siete entradas, porque quieren tomar el tesoro, creen que se encuentra allí, acuden por montones a la fuerza lo tomaremos, se dicen y arriba en el azul, una flor se sigue mostrando; pero no es una flor, es más mucho más ¿Pero y a dónde está  tú tesoro pregunta alguien a las multitudes? ¿Qué han hecho con vuestra gema? Y ellas dicen ¿Tenemos nosotros acaso algún tesoro? Los discípulos susurran; no somos capaces maestro y él les dice; si tuvieran fe como un granito de mostaza…
Él se haya sobre las aguas.
Más acá o más allá del asunto; la casa es tu templo
Hay una iglesia que es universal; es una entrada al reino de los cielos el fruto de esta conocerás…
La flor muere ¿Cómo? La flor no puede morir
Y los discípulos lo inquieren
¿Maestro tú como hiciste para caminar sobre las aguas?
Y entonces uno de ellos dice; dame tú mano, me hundo, tengo miedo, sálvame y él le dice; mira, ese mar que tú ves, solo es una ilusión, un espejismo; tú solo ves es el mundo de la forma; no su esencia, no su sustancia; miedo no tengas, miedo no, ya te lo dije;
que si tuvieras fe…
Entonces alarga su mano y lo toma y alegre este hombre, camina sobre las aguas. Y había una tempestad y las aguas estaban turbulentas. Mucho, demasiado.
Más es incierto el camino de los esclavos; pero aun así; siguen a los malhechores, que se han tomado la casa y caminan por ella,
de un lado a otro y gritan como muchedumbre, de viejas herrumbres. Solo gritan.
¿Pero qué piensas tú qué lees? ¿Qué quién es el discípulo? ¿La mano que escribe y que es usada? Pero qué atrevida ¿Quién te crees que eres? Yo nada. No entiendo; ¡Hum! solo eso; cuando eres nada, quizá veas, la sustancia y la esencia de la cual está hecho el maestro. No huyas, deja de resistir, aplaca tu espíritu, se paciente, espera; pero mientras esperas; mira como El a pintado el sol y la luna, ha construido un arca, y a amontonando la leña, para encender la hoguera… Mientras esperas ¿Qué harás tú? Mira, por favor no te comas las uñas…
Por favor, no te sientas solo; recuerda ser valiente, solo no estás, aunque lo parezca.
¿Y tú, quién te crees que eres? Espera, espera; que aunque te tengan sin cuidado estas cosas ¿No será más bien, qué el llamado es un llamado en general? Recuerda que lo anterior se particulariza, se individualiza es en ti…
Bueno en todos.
Y si un hombre o una mujer, descubre que su casa se está cayendo, se está hundiendo ¿No hará nada para impedirlo? Lo más seguro es que contratará trabajadores para arreglarla; incluso para limpiarla o posiblemente, lo hará el mismo; el mismo se hará cargo; no…
De igual modo, lo harán las mujeres; estas y ellos, se juntaran y harán lo mismo y entonces uno de ellos, querrá ir al desierto, y solo hay un desierto de desiertos, así como solo hay un padre de los padres, y una madre de las madres, solo hay uno, que está por encima de muchos y que volvió del desierto, que pudo trascender las arenas, que regreso, aunque, con la piel tostada por el sol, arañada por las estrellas su espalda, quemado por el fuego; carbonizado el rostro, casi agonizante, quebrado en su fragilidad más honda, aún así, anhelando el agua.
Volvió…
Anhelando el agua, y el agua se convierte en vino y luego se convirtió en sangre; si volvió del desierto, volvió y se sentó, se sentó en la cabeza del universo; se sentó al lado de sus padre, se ciñó el cinturón de la vida ¿No te parece maravilloso? si, pero no lo hizo de cabeza; no, de ninguna manera, no...
Lo hizo sobre sus pies y entonces todo en él; todo lo que había dentro de él, se cristalizó y luego se deshizo, se volvió ceniza y humo,
para sí y sobre si y se convirtió entonces, en la forma suprema; magistral y absoluto permaneció. Y sus ojos absorbieron todo el infinito, todo el verde del mar, y lo que este contenía en su interior.
Sólo él conoció el rostro, el verdadero; la dimensión de este, el claro oscuro permanente y sostuvo entre sus manos el universo, con el cayado del rey.
Y amó y ama la esencia, la sustancia de la forma de las formas, es decir, la que no es, una bagatela de los sentidos; la única que es real, que está más allá del sueño y una vez más, sucumbió al amor de esta, que esta le proporcionaba, bajo las manos particulares y personales del amado, ese, que aunque se halla por doquier; solo de lejos se oye, solo de lejos se ve, se conoce, se siente, se lo siente, como si estuviera entonando una canción, tocando su melodía en su tono más alto, descubriendo los elementales más finos…
Se hace entonces gestor, se hace lo uno y lo permanente y amó, amó, hasta desgarrar sus entrañas, hasta desangrar el abismo de la vida y amo lo universal,  pero se  particulariza  en cada uno de ellos; por lo tanto amó sus individualidades y se hizo asequible, concreto, real; se dejó tocar y multiplicó los panes y los peces y ellos comieron y bebieron; lo oyeron y supieron de él , aunque entre más cerca estaba, entre más entregaba, entre más y más se daba, menos lo conocían y aún sabedores lo negaban…
Pero más y más amaba, amando su finitud, la de ellos; Él se hacía, cada vez más infinito…
¿Y tú? ¿Tú conoces su verdadero rostro?
Entonces bajo las estrellas, lloran lágrimas los discípulos y susurran y lloran, lloran y lloran y entonces en la entrada del huerto de Getsemaní, él les dice, velad, mientras regreso, es que tengo un encuentro con el padre, con el Padre; velad , velad; pero entonces, cansados, exhaustos y negativos, ellos se duermen y regresa, los despierta una vez más y les dice ¿ Acaso han velado mientras ya no estaba? ¿Han cuidado mis espaldas tal y como se los he pedido?
¿Acaso han velado, acaso han visto cómo yo hablaba con el padre? Y los exhortaba y les decía; ¡Despierten¡ ¡Despierten¡ ¡Despierten¡
Es la hora de despertar; ya viene la estrella matutina… Ya pronto el cordero será inmolado; ese es tu trofeo.
Recuerda te dará la llave de la vida y esta será tuya; claro, si eres valiente y no vendes tu alma, por un plato de lentejas, el plato de lentejas, solo dura un segundo, un segundo los aplausos y la gala y la eternidad dura para siempre, para siempre, entonces siempre tendrás hambre, ya nada la saciará. No te duermes, vence todos los desiertos, la tierra y sus honduras, el mundo y su ilusión, el mundo de las formas, su espejismo, el de su mundo.
Sabrás que lo eterno va más allá, de un simple plato de lentejas; de falsos , de vanos halagos y mundanos aplausos, de eso, ya no querrás saber… Yerras al vender tu alma, el verdadero poder, no está en este mundo, el triunfo real y cierto, es el triunfo de Dios sobre todo lo creado e increado…
Es el triunfo del amor, del verdadero amor. Pero no estamos preparados aún para ser árbol.
¿Comprendes? Todo se transforma; se muda la forma del cosmos y su contenido y él les dice, de nuevo les habla; necesario es que vuelvas a nacer ¿Pero cómo es eso? Debes morir ¿Cómo vuelvo a nacer? Debes morir ¿Acaso no se hace la noche y el día y se viste como novia unas veces y otras como oscura dama? No mueres cada noche y al salir el día, vuelves a nacer; pero para ello, para que te des cuenta, es necesario estar despierto: es necesario que conozcas tu casa y arrases con los malhechores y liberes a los esclavos ¿Lo estás tú? ¿ O gritaras en frente al muro de las lamentaciones? 
Gritaras y hartarás a todos y aun así;  gritas, gritarás.
¿Querrás viajar? Y si se te dijera, que el muro de las lamentaciones esta es en tu corazón.
Ya lo sabes, ese rostro del que se habla; no es el sol, ni la luna, ni los planetas, ni las estrellas, ni de las constelaciones; todo eso forma parte de él, pero no es él. ¿Entonces?
Esencia, sustancia, universo, luz, energía, todo eso se halla contenido en la caja de pandora. ¿Prefieres llamarlo así?
POSDATA
El universo o todo eso, son parte de Él y nos acerca a una cierta sabiduría; pero aun así, no tendrás tu recompensa, aun cuando no esperes ninguna, aunque lo dudo y si no sabes, de qué está hecha la forma de las formas, la única, entre las únicas; te lo repito no obtendrás tu recompensa; deberás bajar tu mirada hasta al piso, para entender que arriba de ti, hay uno, que es único, el único real y cierto.
Entonces sabrás, sabrás del hombre de los desiertos y sentirás su sangre corriendo por tus venas…
 Sabrás, que solo él podrá guiarte en el camino trazado por la mano que señala...
Yo Soy
Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright

LA CASA
Arriba está la cabeza
mirando sin mirar la veo
yo muestro ahora la estrella
ahora abro yo la puerta
ahora muestro yo la ventana
yo pongo ahora el tapete
yo pongo ahora la mesa
yo pongo ahora el taburete
el mantel ahora la viste
ahora dos melodías suenan
si, lo sé, solo una permanecerá
ya vienen los invitados
convite de estrellas se viene
y así como la oruga se convierte en mariposa
así está, será transmutada en la hoguera
yo muero ahora en la aurora
hala ella en su último aliento la luz
así mismo el fruto de los polluelos no perecerá

Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright